En nuestros días, la estadística se ha convertido en un método efectivo para describir con exactitud los valores de los datos económicos, políticos, sociales, psicológicos, biológicos y físicos, y sirve como herramienta para relacionar y analizar dichos datos.
La palabra Estadística tiene dos sentidos, por un lado, es el hecho de estudiar las características de una población y sus integrantes; y por otro lado es una disciplina científica que entre muchas otras utilidades puede usarse para deducir relaciones entre variables, o para extender los resultados que obtenemos de una muestra a toda la población. Estadística significa ciencia del Estado, y proviene del término alemán Statistik introducido originalmente por Gottfried Achenwall en 1749.
¿Por qué significa la ciencia del Estado? Porque en su origen la estadística se utilizaba exclusivamente con fines estatales para conocer las características de su población y gestionar el pago de impuestos, el reclutar soldados, el reparto de tierras, etc. De ahí surge la necesidad de establecer sistemas para recoger y procesar información, es decir, a hacer estadísticas sobre la población.
Los primeros estudios estadísticos que se hacían eran los censos de población. Estos son estudios descriptivos sobre todos los integrantes de una población.
Estos estudios de la Edad Antigua, y sigue dándose en nuestros días aportando mucha información, pero su ejecución suele ser cara y lleva mucho tiempo, porque hay que preguntar a la población y después hay que procesar los datos obtenidos.
Una forma de agilizar la recogida y tratamiento de la información sobre algunas características de la población era (y es) a través de los registros, que son listados en los que los ciudadanos tienen que inscribirse cuando por ejemplo nace algún hijo o hija, hay algún matrimonio o alguna defunción etc. Con el tiempo y el desarrollo científico surgieron alternativas a los censos: las encuestas a sólo una parte de la población y la posterior generalización a toda la población de los resultados obtenidos para la muestra, pero para ello fue necesario el desarrollo de la Teoría de la Probabilidad (rama de las Matemáticas), de la Inferencia Estadística y del Muestreo (ramas de la Estadística) que se dio en la Edad Moderna y Contemporánea. El desarrollo científico y filosófico también propició la aplicación de la Estadística a las ciencias sociales con fines no políticos, y además el surgimiento de nuevas técnicas y herramientas amplió las posibilidades de su uso: aparte de ser estudios descriptivos, la Estadística también puede emplearse para estudiar y cuantificar relaciones entre variables (análisis de los datos).
La Historia ofrece gran cantidad de ejemplos de actividad estadística. En antiguas civilizaciones como Babilonia, Egipto, China, Roma etc. era normal que se elaboraran recuentos de la población. La estadística aparece incluso en los textos sagrados de varias religiones. Por ejemplo, en la Biblia, en el libro de los Números, se menciona la elaboración de un censo de población, en el que se anotaría específicamente los varones mayores de 20 años (aptos para ir a la guerra).
En México, el primer conocimiento se tienen sobre datos e información estadística se derivan de los códices, monumentos y leyendas referentes a los diversos grupos que poblaron el Valle de México; por ejemplo, se menciona a Tenochtitlán con una población de 200,000 habitantes cuando estaba en la cúspide de su esplendor.
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La realización de los censos se remonta a la Época Prehispánica. Los primeros recuentos de personas de los que se tiene noticia, se efectuaron en el año 1116 de nuestra era, durante la segunda migración de las tribus chichimecas llegadas al Valle de México. En aquel entonces, el rey Xólotl ordenó que fueran censados todos sus súbditos.
— (( Historia Tolteca Chichimeca 33r. (Clav.). Para contarlos, cada uno tiró una piedra en un montón al que se llamó «Nepohualco (contadero)»; el resultado de este proceso fue de 3 millones 200 mil personas, lo cual indica el número de personas llegadas a la orilla del lago de Texcoco según consta en códices y monumentos.
Durante el Imperio Azteca, se realizaron registros de provincias y pueblos para controlar el pago de tributos. Durante la época colonial, se levantaron diversos censos de población y de esta época sólo existe un documento elaborado en el siglo XVI por los frailes evangelizadores, denominado Suma de Visitas de Pueblos por Orden Alfabético.
El primer intento positivo de cuantificar a la población fue el Censo de Revillagigedo ejecutado entre 1790 y 1791, del cual se conservan 40 volúmenes en el Archivo General de la Nación. En 1831, bajo el cargo de Antonio José Valdés, se realizó un censo conocido como el Censo de Valdés, cuyos resultados fueron publicados en 1832 por Lucas Alamán en la Memoria del Ministerio de Relaciones Interiores y Exteriores.
En 1882, se creó la Dirección General de Estadística y expidió su reglamento en 1883, en el cual se estableció que esta Dirección debería levantar un censo general de los habitantes del país cada diez años. En 1892 se efectuó, en la Ciudad de México, el censo piloto de población, conocido como Censo Peñafiel.
Bajo la presidencia de Porfirio Díaz se levantó, en 1895, el primer esfuerzo estadístico de carácter nacional y con él inician los censos contemporáneos. El segundo se realizó en 1900 y a partir de entonces se han llevado a cabo estos proyectos censales de población cada 10 años, con excepción del pospuesto hasta 1921, a causa del conflicto social y político de la Revolución Mexicana.
Para dar continuidad a esta serie histórica y actualizar la información censal, se efectuó el Censo de Población y Vivienda 2010. Además, con la finalidad de actualizar la estadística demográfica y socioeconómica en periodos más cortos que los decenales y satisfacer así la creciente demanda de información por parte de los usuarios, el INEGI realizó en 1995 el primer conteo de población y vivienda, y en 2005 el segundo.
Hoy en día, en la práctica totalidad de los países se crean oficinas de estadística y otros órganos similares que se encargan de elaborar las estadísticas oficiales del país, por ejemplo, estadísticas sobre la tasa de paro, índices de precios, actividad económica (producto interior bruto, actividad industrial), estadísticas sobre sanidad y educación, turismo, población etc. La oficina de estadística de España es el INE (Instituto Nacional de Estadística), y además hay otros organismos (como los ministerios) que también se encargan de elaborar estadísticas nacionales.
La Comisión de Estadística de Naciones Unidas fija el 20 de octubre de 2010 como fecha conmemorativa del primer Día Mundial de la Estadística.
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